Un instante, esa fue la diferencia. Un momento en el que decidiste hacerte a un lado tu mismo. Incapaz de aproximarte a nadie, utilizaste a todos a tu alrededor, a los mas obligados. Los mas cercanos. Retraccion, bajo cualquier justificacion. Usaste a esas personas para esconderte de un mundo al te volviste incapaz de enfrentar. Parajo herido, hombre muerto. Construcciones mentales y nada mas, un mundo definido entre tu y los demas, en el plano de las ideas perfectas y promesas de un porvenir que nunca llegaron. Pediste tiempo, prometiste y nunca cumpliste con tus actos. Perdiste, en un lapso nada breve de tiempo, la capacidad para querer actuar sobre tu entorno inmediato o el futuro cercano. Que capacidad la tuya de cambiar el mundo, que capacidad tan poetica.
Aprendiste a hablar, pues fue lo unico que hiciste durante años, para despues descubrir que no eras capaz de hacer otra cosa, y te quedaste mudo. Cuantos años de sueños y deseos, cuanto tiempo hundiendote en tus propias entrañas. Con el tiempo todo se volvio evidente, y es que el presente es muy incierto y es necesario aferrarte a el. En las conspiraciones propias de tu mundo, rodeado por complices que nunca recibieron paga por su lealtad y servicios.
Aspiraste a un mundo que no fuiste capaz de tomar tu mismo, Cortes se hubiera reido en silencio. Que de falta de oportunidades no podrias quejarte, ni de la cobardia de quienes a tu lado estaban. Tal como un cobarde en batalla que no fue capaz de actuar como debia en el momento de hacerlo, y por ello fue vencido, y con ello una parte de si murio junto con su tiempo. Los americanos han sido brillantes al usar forzar el do en todas las respuestas de su vida. Para estar asi conscientes en todo momento de que estaban haciendo, y que no. Menuda advertencia del lenguaje.
Que puedes inyectar al presente que no hayas inyectado antes. Quiza todo, pues de una forma u otra lo unico en lo que te esforzarte fue de mantenerte convencido, en todo momento, que tu rumbo era el correcto hacia un mundo perfecto. Lo creiste tu, lo pensaron otros, pero despues lo olvidaron y tu tambien perdiste la fe en el universo de posibilidades que montaste sobre el viento. Y ahora solo hay silencio.
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